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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica"

LECCIÓN 13 



\Í3^^ 



\z: 



Referencias: 

Lucas 19:1-10; 

El Deseado 

de todas las gentes, 

págs. 506-510. 



Versículo para 
memorízar: 

"Voy a dar 

a los pobres la mitad 

de todo lo que tengo'' 

(Lucas 19:8). 



□ 



Objetivos: 

Los alumnos: 

Sabrán que cuando 

hemos hecho algo malo, 

necesitamos tratar 

de arreglarlo. 

Se sentirán deseosos 

de arreglar cualquier error 

que hayan cometido. 

Responderán tratando 

de arreglar los errores 

cometidos. 



lo 



Mensaje: 

Muestro 

el amor de Jesús 

cuando enmiendo 

mis errores. 



Un hombre bajito 
con un ^ran coraión 

Tema del mes 

Jesús nos muestra cómo amarnos unos a otros. 

Un vistazo a la lección bíblica 

Zaqueo es un hombre pequeño y un recolector de impues- 
tos. No es popular entre las personas porque con frecuencia les 
hace trampa cuando pagan sus impuestos. Cuando escucha 
que Jesús viene a su pueblo, se sube a un árbol para ver por 
encima de la multitud. Para su sorpresa, Jesús hace un alto 
debajo del árbol en que Zaqueo está montado y se invita a sí 
mismo para visitarlo en su casa. El encuentro con Jesús cambia 
a Zaqueo. Confiesa sus pecados y promete que va a arreglar 
sus errores cometidos. 

Esta es una lección acerca de comunidad 

La vida completa de Zaqueo cambió cuando se encontró 
con Jesús. Reconoció sus pecados y errores y prometió arreglar 
lo que estaba mal. Mostramos nuestro amor por Jesús y a 
otros en nuestra comunidad, cuando reconocemos nuestros 
errores y tratamos de arreglarlos. 

Para el maestro 

'Ahora, al oír las palabras que se decían venir del gran 
Maestro, sintió que era pecador a la vista de Dios. Sin embar- 
go, lo que había oído tocante a Jesús, encendía la esperanza 
en su corazón. El arrepentimiento, la reforma de la vida, eran 
posibles aun para él; ¿no había sido publicano uno de los discí- 
pulos más fieles del nuevo Maestro? Zaqueo comenzó inme- 
diatamente a seguir la convicción que se había apoderado de 
él y a hacer restitución a quienes había perjudicado. 

Ya había comenzado a volver así sobre sus pasos, cuando 
se supo en Jericó que Jesús estaba entrando en la ciudad. 
Zaqueo resolvió verle. Comenzaba a comprender cuan amar- 
gos eran los frutos del pecado, y cuan difícil el camino del que 
procura volver de una conducta incorrecta. El ser mal com- 
prendido, el tropezar con la sospecha y la desconfianza en el 
esfuerzo de corregir sus errores, era difícil de soportar. El jefe 
de los publícanos anhelaba mirar el rostro de Aquel cuyas 
palabras habían hecho nacer la esperanza de su corazón'' (El 
Deseado de todas las gentes, pág. 507). 

Decoración del aula 

Véase la lección 10. 



106 LECCIÓN TRECE 



COMUNIDAD 



Deiarrollo del pro^rdma 



Sección 

Bienvenida 



Minutos 



Permanente 



Actividades 



Materiales necesarios 



o 



Recibir a los alumnos a Ninguno 
la entrada. Escuchar sus 
problemas o motivos de 
gozo 



Motivación 



hasta 10 A. Altos y bajos 

B. No, gracias 

C. Alcanza la marca 



Ninguno 

Regalo pequeño para cada alumno 
Marca en la pared, un poco más allá 
de donde los alumnos puedan alcan- 
zarla 



Oración y 
alabanza* 



hasta 10 



o 



Compañerismo 

Cantos 

Misiones 

Ofrenda 

Oración 



Ninguno 
Himnario infantil 
Folleto Misión para niños 
Recipiente de la ofrenda 
Monedas de papel (ver pág. 118), 
lápices, canasta 



Lección bíblica 



hasta 20 Experimentando 
la historia 



Versículo para memorizar 
Estudio de la Biblia 



Vestimenta de tiempos 
bíblicos, lámina de árbol o rama fija- 
da en un balde con arena, sillas, 
mesa 
Ninguno 
Biblias 



Aplicando 
la lección 



hasta 15 



Lo siento 



Ninguno 



Compartiendo 
la lección 



hasta 15 A. Paquete regalo 



B. Corazones limpios 



Caja grande de regalo, regalos que 
hayan traído los alumnos, tarjetas 
hechas la semana anterior, cinta 
adhesiva transparente 
Corazones rojos, negros y blancos 
(ver pág. 115) 



En cualquier momento del programa se puede orar o alabar a Dios con un canto. 



LECCIÓN TRECE 107 



ENSENANDO LA LECCIÓN 



Se necesita: 

• regalo peque- 
ño para cada 
alumno 



Bienvenida 

Dé la bienvenida a sus alumnos en la puerta del aula. Pregúnteles cómo les ha ido 
en la semana. Qué cosas les alegran o preocupan. Pida a sus alumnos que repitan el 
versículo para memorizar de la semana pasada y anímelos a contar alguna experien- 
cia en cuanto al estudio de la lección de la semana pasada. Comiencen con la 
actividad de motivación que usted haya elegido. 



o 



Motivación 

Elija la actividad o actividades más apropiadas para su situación. 

A. Altos y bajos 

Pida a sus alumnos que se formen en fila. Diga a sus alumnos: ¿Pueden colocarse 
en un fila en la que el más pequeño de ustedes quede al frente y el más alto quede 
atrás? Haga notorio quién es el más bajo y quién es el más alto. Ahora coloqúense en 
el orden del mes en que nacieron, el más joven primero y el último atrás. Haga noto- 
rio quién es el que nació primero y quién después. Acomódense ahora según la talla 
de sus zapatos. Invite a sus alumnos a tomar asiento. 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos: ¿Qué ventaja tiene ser alto? (Se pueden alcanzar muchas 
cosas.) ¿Qué ventaja tiene ser bajo de estatura? (Se puede caber en espacios peque- 
ños.) ¿Hay algunas desventajas en ser alto o bajo de estatura? (Si eres alto tienes que 
agacharte. Si eres bajo, no siempre puedes ver lo que está pasando.) En nuestra histo- 
ria bíblica de hoy vamos a aprender acerca de un hombre de baja estatura que 
había hecho cosas incorrectas, pero trató de arreglarlas. El mensaje de hoy es: 

^ MUESTRO EL AMOR DE JESÚS CUANDO ENMIENDO MIS ERRORES. 
Díganlo junto conmigo 



o 



B. No, gracias 

Dependiendo del tamaño de su grupo, pida a dos o tres voluntarios que salgan del 
aula. Entregúeles regalos pequeños y pídales que se los ofrezcan al resto de los alumnos 
cuando entren nuevamente al aula. Diga al resto de la clase: Cuando entren los que 
han salido, rechacen cualquier cosas que les ofrezcan. 

Pida a los alumnos que han salido que entren nuevamente y hagan lo que se les 
pidió. Después de tres o cuatro minutos suspenda la actividad. 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos: ¿Qué pasó cuando los alumnos regresaron al aula? ¿Por 
qué no aceptaron ustedes los regalos? ¿Cómo piensan que se sintieron al ofrecerles 
regalos y que ustedes los rechazaran? ¿Qué piensas acerca de rechazar algo que 
deseas tener? Si alguien tomó un regalo, pregúntele: ¿Por qué tomaste el regalo? 

En nuestra historia bíblica de hoy hablaremos de un hombre que defraudaba o 
engañaba a las personas. Cuando se encontró con Jesús, cambió. Trató de arreglar 
sus errores cometidos. Trató de devolver las cosas que había tomado. Y de eso trata 
nuestro mensaje de hoy: 



t:> 



MUESTRO EL AMOR DE JESÚS CUANDO ENMIENDO MIS ERRORES. 
Díganlo junto conmigo 



C. Alcanza la marca 

Diga a sus alumnos: ¿Ven ustedes esa marca en la pared? Vamos a ver cuántos 

pueden alcanzarla. Dé tiempo a sus alumnos para que traten de alcanzarla, uno a la 
vez. Al final, pida a uno de los alumnos más pequeños y al más liviano, que trate de 



108 LECCIÓN TRECE 



nuevo. Al saltar el alumno, levántelo en los brazos para que alcance la marca y decláre- 
lo ganador. 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos: ¿Qué estaban tratando de hacer? ¿Qué se siente cuan- 
do nos dan una tarea imposible de cumplir? (Frustración.) ¿Qué pensaste cuando 
nadie pudo alcanzar la marca? (Que estaba bien, que no había problema.) ¿Qué pen- 
saste cuando ayudé a [nombre del alumno] a alcanzar la marca y lo declaré gana- 
dor? (Que era una trampa, que no era justo, que era un engaño.) En nuestra historia 
bíblica de hoy hablaremos de un tramposo que dijo que estaba arrepentido y trató 
de arreglar las cosas. Y de eso trata el mensaje de hoy: 



^-^ 



MUESTRO EL AMOR DE JESÚS CUANDO ENMIENDO MIS ERRORES. 
Díganlo junto conmigo 



Se necesita: 

• marca en la 
pared un poco 
más arriba del 
alcance de sus 
alumnos 




L^ V---J ■ ■• 



a- 



d 





Oración y alabanza ^ 



Compañerísmo 

informe acerca de ios problemas o pesares y ios motivos de gozo de ios alumnos, según lo 
han expresado ai entrar (y si es apropiado). Deje que sus alumnos den a conocer sus experien- 
cias con respecto ai estudio de ia lección de la semana pasada y repase el versículo para memo- 
rizar de esa lección. Celebre los cumpleaños, acontecimientos especiales o logros de sus alum- 
nos. Dé una cálida bienvenida a todos ios visitantes. 

Cantos sugerentes 

Tuánto me ama a mí" (Melodías de Victoria, n" 38). Coro solamente. 

''¿Sabes que Jesús te ama?'' (Cantos infantiles I, n° 73). 

"Jesús ios ama a todos" (Cantos infantiles I, n° 72). 

"Pescadores yo os haré" (Melodías de Victoria, n° 175). 

"IVlás de Jesús" (Himnario adventista, n" 406). 

'A cualquiera parte con Jesús" (Himnario adventista, n° 239). 

Misiones 

Cuente una historia del folleto Misión para niños. Enfatice el concepto de comunidad en esa 
historia. 

Ofrenda 

Diga a sus alumnos: Satanás es el mayor tramposo y engañador de todos. Trata de con- 
vencer a la gente de que Dios no los ama. El dar nuestras ofrendas es una manera de ayu- 
dar a enseñarles a otros que Dios realmente los ama. 



Oración 

Corte con anticipación monedas de papel, una para cada alumno (Vea 
la pág. 142). Distribuyalas. Diga a sus alumnos: A veces hacemos cosas que 
dañan a los demás. Dibujen o anoten en su moneda de papel algo por 
lo cual quieren decir que están arrepentidos, o algo para lo cual necesi- 
tan la ayuda de Dios para cambiarlo o vencerlo. Cuando terminen, colo- 
quen su moneda en una canasta, invite a sus alumnos a colocarse de pie 
en torno a ia canasta y orar porque Dios ios perdone y ios ayude a arreglar 
sus errores. 



Se necesitan: 

• monedas de 
papel 

(ver pág. 118) 

• lápices 

• canasta 



LECCIÓN TRECE 109 



a 



Lección bíblica 



Se necesita: 

• vestimenta de 
tiempos bíbli- 
cos 

• lámina de un 
árbol o rama 
fijada en un 
balde con 
arena 

• sillas 

• mesa 



Experimentando la historia 

Personajes: Zaqueo, Jesús, multitud. 

Coloque una silla cerca de una lámina 
grande de un árbol o detrás de una rama fija- 
da sobre un balde o cubeta con arena. Coloque 
una mesa y sillas para representar una escena 
al aire libre en la otra parte del aula. Al comen- 
zar a contar la historia, pida a Jesús y a la mul- 
titud que se desplacen lentamente por el aula. 

Lea o cuente la historia 

¡Zaqueo da unos pasos y parece estar con- 
tento.] Zaqueo vivía en Jericó. Tenía una de 
las casas más grandes y mejores del pue- 
blo. Tenía lo mejor de todas las cosas por- 
que era un hombre muy rico. Pero no 
todos querían a Zaqueo, porque había 
adquirido su dinero engañando y robando 
a las personas. Todos lo sabían, pero nadie 
podía hacer nada. Él era el jefe de los reco- 
lectores de impuestos para los romanos. 
Pero no era un hombre honesto. Le decía a 
la gente que los impuestos habían subido y 
les cobraba más. Luego dejaba ese dinero 
para él. 

¡Zaqueo se ve pensativo.] Un día Zaqueo 
escuchó que Jesús venía a Jericó. Zaqueo 
había oído muchas cosas acerca de Jesús. 
La gente hablaba de cómo Jesús había 
sanado a muchos enfermos, paralíticos y 
ciegos. Se rumoraba que hasta había resu- 
citado a alguien. Todas esas cosas hacían 
de Jesús una persona muy especial y 
Zaqueo deseaba mucho conocerlo. 

Se oían también rumores de que Jesús 
comía con los publícanos y recolectores de 
impuestos. La mayoría de la gente ni 
siquiera saludaba a Zaqueo o a otros reco- 
lectores de impuestos; pero aquí había 
alguien que estaba dispuesto a visitarlos en 
sus hogares. Zaqueo había escuchado acer- 
ca de Leví Mateo que había dejado su tra- 
bajo para convertirse en uno de los segui- 
dores más cercanos de Jesús. Se había 
hablado de ello por todas partes. Si uno de 
los seguidores más cercanos de Jesús 
había sido un recolector de impuestos. 



entonces tal vez Jesús hablaría con 
Zaqueo. 

Sí, era la noticia de la que todos habla- 
ban. Jesús venía a Jericó. Y Zaqueo decidió 
tratar de verlo aunque fuera de lejos. Así 
que cerró su oficina de impuestos y salió a 
la calle. Estaba llena de gente. ¡Zaqueo se va 
por detrás de la multitud.] Jraió de acercarse, 
pero era imposible. ¡La multitud no deja 
pasar a Zaqueo.] la gente le cerraba el paso 
cuando veía que Zaqueo trataba de acer- 
carse a Jesús. ¡Zaqueo salta varias veces.] 
Trató de saltar para ver por encima de la 
cabeza de la gente, pero todo era inútil. Era 
muy bajo de estatura y nadie lo dejaba 
pasar. Pero Zaqueo estaba determinado a 
no darse por vencido. Tenía que ver a 
Jesús. 

Zaqueo miró a lo largo de la calle. 
Había un árbol grande que se alzaba a un 
lado del camino. ¡Zaqueo se para junto al 
árbol y se sube a la silla.] ¿Podría subirse al 
árbol? Los hombres adultos generalmente 
no trepaban a los árboles, pero no había 
otra forma de ver a Jesús, así que subió al 
árbol. 

Zaqueo se acomodó en una rama del 
árbol y miró hacia el camino. Entonces vio 
a Jesús. Jesús se acercaba cada vez más. Y 
la multitud se agolpaba más y más. 
Zaqueo estaba contento de poder ver a 
Jesús. 

Cuando Jesús se acercó al árbol donde 
estaba Zaqueo, hizo un alto y miró hacia 
arriba. ¡Jesús se para junto a Zaqueo.] V\o a 
Zaqueo y le sonrió. Todos hicieron un alto 
y miraron también. Vieron a Zaqueo subi- 
do en el árbol. Algunos se rieron. Algunos 
lo señalaron para que lo vieran sus ami- 
gos. Pero Zaqueo no prestó atención. 
Estaba escuchando a Jesús. 

-Zaqueo, baja del árbol. Voy a quedar- 
me hoy en tu casa. 

Zaqueo no podía creer lo que estaba 
escuchando. ¿Jesús iba a venir a su casa? 
Nadie había venido nunca a su casa. 



110 LECCIÓN TRECE 



¡Zaqueo se baja del árbol y guía a Jesús hasta 
su casa.] Se bajó rápidamente del árbol y 
condujo a Jesús hasta su casa. [Jesús y 
Zaqueo se sientan.] 

Todos comenzaron a murmurar y a 
decir: -¿Cómo puede Jesús ser el invitado 
de un pecador como Zaqueo? 

Zaqueo se levantó y dijo: -ISeñor! 
Daré la mitad de todo lo que tengo a los 
pobres. Si he engañado o robado a 
alguien, le pagaré cuatro veces tanto. 

[Jesús se dirige a la multitud.] }esús miró a 
Zaqueo y luego a la gente que lo estaba 
criticando. Se volvió a Zaqueo y le dijo: 
-Hoy ha venido la salvación a tu casa. Esa 
es la razón por la que vino el Hijo del hom- 
bre a esta tierra, a buscar y a salvar lo que 
se había perdido. 

Zaqueo cambió cuando se encontró 
con Jesús. Zaqueo confesó lo malo que 
había hecho y trató de arreglar las cosas. 
Trató mejor a los demás. Les mostró a 
todos que el amar a Jesús lo ayudaba a 
enmendar los errores que había cometido. 
Y a ti también te puede ayudar a hacerlo. 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos: ¿Por qué la 
gente no quería a Zaqueo? (Les hacía 
trampa. Se quedaba con el dinero de ellos.) 
¿Por qué Zaqueo no podía ver a Jesús? 
(Era muy bajito y nadie lo dejaba pasar 
entre ellos.) ¿Qué hizo para poder ver a 
Jesús? (Se subió a un árbol.) ¿Por qué 
Jesús se paró a hablar con él? ¿Qué crees 
que pensó Zaqueo cuando vio que Jesús 
se paraba y hablaba con él? ¿Y cuando 
Jesús le dijo que iba a ir a su casa? 
(Asombrado, feliz.) ¿Piensas que era nece- 
sario que Zaqueo le diera la mitad de su 
dinero a los pobres? ¿Que le pagara de 
vuelta a las personas lo que les había 
quitado? Zaqueo aprendió que debía 
arreglar sus errores cometidos. ¿Cuándo 
necesitamos nosotros arreglar nuestros 
errores? ¿Por qué? Vamos a decir juntos 
nuestro mensaje de hoy: 



Versículo para memorízar 

Forme a sus alumnos de dos en dos y 
pida que se coloquen uno enfrente del 
otro. Si sobra un alumno, usted deberá 
participar también. Repita la actividad 
hasta que sus alumnos aprendan el ver- 
sículo. 



Voy 
a dar 



a los 
pobres 



la mitad 
de todo 



loque 
tengo 
(Lucas 19: 



Juntar las palmas propias. 
Juntar la palma izquierda 
propia con la palma 
izquierda del compañero. 
Juntar las palmas propias. 
Juntar la palma derecha 
propia con la palma dere- 
cha del compañero. 
Juntar las propias palmas. 
Juntar la palma izquierda 
propia con la palma 
izquierda del compañero. 
Juntar las palmas propias. 
Juntar las dos manos 
:8) propias con las manos 
del compañero. 



Estudio de la Biblia 

Diga a sus alumnos: Zaqueo quería 
enmendar sus errores. Dio la mitad de 
todo lo que tenía a la gente y les pagó 
cuatro veces tanto la cantidad que les 
había quitado. Vamos a descubrir lo que 
dice la Biblia que debemos hacer cuando 
hemos hecho algo incorrecto o alguien 
nos ha hecho a nosotros algo malo. 

Forme cuatro grupos de alumnos. Dele 
a cada alumno uno de los textos siguien- 
tes y pídales que lo lean y se preparen 
para decirle al resto de la clase lo que sig- 
nifica. Dé tiempo a sus alumnos para que 
comenten lo que significa cada texto en 
términos prácticos. 

Mateo 5:23, 24 
Mateo 18:21, 22 
Lucas 6:37, 38 
Mateo 7:12 



Se necesitan: 

• Biblias 



t> 



MUESTRO EL AMOR DE JESÚS 
CUANDO ENMIENDO 
MIS ERRORES. 



LECCIÓN TRECE 111 



Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos: Si hacemos 
algo que está mal, ¿cuan rápidamente 
debemos tratar de arreglarlo? (Tan pron- 
to como sea posible.) ¿Qué debemos 
hacer si alguien nos hace algo malo? 
(Perdonar a esa persona.) ¿Cuan fácil es 
pedir perdón? (Es difícil.) ¿Cuan fácil es 
perdonar a otros? (A veces es muy difícil.) 
¿Qué regla debemos seguir? (i-Iacer con 



otros lo que nos gustaría que los demás 
hicieran con nosotros.) Cuando tratamos 
de arreglar el mal que hemos hecho, le 
mostramos a otros cuánto amamos a 
Jesús. Vamos a decir juntos el mensaje 
de hoy: 



t:> 



MUESTRO EL AMOR DE JESÚS 
CUANDO ENMIENDO 
MIS ERRORES. 



a 



Aplicando la lección 



Lo siento 

Forme grupos de tres o cuatro 
alumnos. Diga a sus alumnos: Piensen 
en algo que sea malo y en una forma 
de dramatizarlo. Piensen ahora en 
una forma de decir que lo sienten 
mucho, o de arreglar ese problema. 
Dramatícenlo. 

Las siguientes son algunas ideas 
que puede usar si sus alumnos necesi- 
tan ayuda: 

Alguien te engaña 

Ves que alguien hace trampa 

Alguien te amenaza 

Ves a alguien robando 

Golpean a alguien 

Alguien te rompe tu juguete 

favorito 

Dé tiempo a sus alumnos para que 
dramaticen esas situaciones. Pida al 
resto del grupo que comente lo que ve. 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos: ¿Qué 
debemos hacer cuando vemos o 



hacemos algo malo? (Tratar de arre- 
glarlo lo antes posible.) ¿Cuáles son 
algunas de las formas como podemos 
arreglar las cosas? (Decir que lo senti- 
mos mucho. Hacer cosas prácticas para 
arreglar las cosas.) Dé tiempo a sus 
alumnos para que lo comenten 
ampliamente. Asegúrese de que sus 
alumnos entienden que el manifestar 
que lo sentimos mucho no es suficiente 
a veces. Hay ocasiones cuando debe- 
mos hacer restitución; por ejemplo, 
cuando arruinamos o rompemos algo. 
¿Qué dos preguntas debemos hacer- 
nos a nosotros mismos? (dQué le gus- 
taría a Jesús que yo hiciera? Si me 
sucede a mí, ¿qué me gustaría que 
hiciera la persona? Cuando tratamos 
de enmendar nuestros errores, le 
mostramos a otros el amor de Jesús. 
Vamos a decir juntos nuevamente 
nuestro mensaje de hoy: 

|V K MUESTRO EL AMOR DE JESÚS 

1^ y CUANDO ENMIENDO 
^ MIS ERRORES. 



112 LECCIÓN TRECE 



a 



Compartiendo la lección 



Se necesita: 

• caja grande 
de regalo 

• regalos para 
bebé traídos 
por los alum- 
nos 

• tarjetas 
hechas la 
semana pasa- 
da 

• cinta adhesiva 
transparente 



A. Paquete regalo 

Coloque con 
anticipación en una 
mesa u otra superfi- 
cie plana los regalos 
traídos y las tarjetas 
hechas la semana 
pasada. 

Diga a sus alum- 
nos lo que sabe acer- 
ca de la madre que 
va a tener el bebé y 
que va a recibir el 
paquete de regalos. 
Invite a sus alumnos 
a venir uno a la vez 
a colocar su regalo 

en la caja grande. (Deben pegarle su tarje- 
ta al regalo.) 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos ¿Qué pien- 
san que va a decir la madre que va a 
tener un bebé cuando reciba su paquete 
de regalos? ¿Cómo se sentiría su mamá? 
¿Cómo se sienten con respecto a dar 
este regalo? ¿En qué forma el dar esos 
regalos le ayudará a esa madre a saber 
acerca del amor de Dios? Vamos a leer el 
mensaje escrito en las taijetas que hici- 
mos la semana pasada. (Los niños son 
bienvenidos en la familia de Dios.) 

Si es posible, deje que algunos alum- 
nos vayan con usted cuando entregue el 
paquete de regalos. O invite a la madre 
que va a tener el bebé a venir a la clase 
de Escuela Sabática y entregúele el paque- 
te en esa ocasión. 



incorrecto, tenemos pecado en el cora- 
zón. Muestre un corazón negro. Cuando 
le pedimos a Jesús que nos perdone, él 
cubre nuestros pecados. Si hemos heri- 
do o dañado a alguien, debemos tam- 
bién pedirle que nos perdone. Cuando 
hacemos eso, nuestro corazón vuelve a 
estar limpio. Coloque un corazón blanco 
encima de uno rojo. Forme parejas de 
alumnos y pídales que usen los corazones 
para explicarle uno al otro por qué es 
importante arreglar nuestros errores. 

Reflexiones 

¿Qué sucede cuando hacemos algo 
incorrecto? Muestre el corazón negro. 
¿Qué sucede cuando le pedimos a Jesús 
y a nuestros amigos que nos perdonen? 
Muestre el corazón rojo. (Jesús borra 
nuestros pecados.) ¿Cómo está nuestro 
corazón cuando Jesús nos perdona? 
(Muestre el corazón blanco. (Está limpio 
nuevamente.) 

Pregunte a sus alumnos: ¿Cómo pue- 
den usar sus tres corazones durante la 
semana? (Para recordar que debo arre- 
glar mis errores; para mostrárselos a 
alguien a quien vea hacer algo malo.) 
Lleven sus corazones a su casa y mués- 
trenle a alguien lo que han aprendido 
hoy. Muéstrenle que Jesús puede ayu- 
darnos a enmendar nuestros errores. 
Vamos a decir juntos nuevamente 
nuestro mensaje de hoy. 

|V K MUESTRO EL AMOR DE JESÚS 

1^ y CUANDO ENMIENDO 
^ MIS ERRORES. 



Se necesitan: 

• corazones de 
colores rojo, 
negro y blan- 
co 



B. Corazones limpios 

Prepare con anticipación copias de 
corazones de papel rojo, negro y blanco. 
(Ver pág. 115.) Dé a cada alumno un cora- 
zón rojo, uno negro y uno blanco. Diga a 
sus alumnos: Cuando hacemos algo 



Qausura 

Pida a sus alumnos que formen un 
círculo mientras tienen en sus manos los 
corazones de papel. Ore para que puedan 
mantener limpio su corazón y tengan el 
valor de enmendar sus errores esta sema- 
na. 



LECCIÓN TRECE 113